Cenas, charlas y administracion 40 anos de Mastropiero, Durante la reciente pizzeria sobre Malasana

Cenas, charlas y administracion 40 anos de Mastropiero, Durante la reciente pizzeria sobre Malasana

Antiguas clientas del Mastropiero, cuando estaba en su primera ubicacion Somos Malasana

Aunque permite 16 anos que deberia sobre haberse retirado, Lilia Mirta Agostini Castro sigue como relativo sobre Mastropiero, Durante la reciente pizzeria que se abrio en Malasana. Este local cumple cuatro decadas sobre existencia en 2021 y toca aproximarse a el, o regresar, antes de que ya no este.

“Yo nunca me deseo morir aca, No obstante me encanta las personas y no ha transpirado voy a seguir hasta que pueda. En cualquier caso, me queda poco”, confiesa Mirta, una combativa femina de 81 anos de vida que prefiere hablar sobre politica, de filosofia de vida, de derechos laborales, sobre dictaduras sudamericanas, de la flamante subida sobre la brillo o de la urgencia sobre contender por una sanidad publica -entre diferentes cosas-, anteriormente que hacerlo sobre la biografia sobre su local.

Entrada de Mastropiero, en la esquina de la calle Dos sobre abril con San Vicente Ferrer

Las pizzas asi­ como empanadas sobre Mastropiero, cuya clase nunca vamos a descubri a estas alturas, llevan un impagable ingrediente extra, social y reflexivo, que las permite unicas; un paladar que se puede apreciar en toda su fuerza las dias sobre menor ajetreo, cuando Mirta posee mas tiempo para hablar con las clientes.

“Me espanta lo que veo. Los consumidores se ha quejado por el lapso que hemos tenido que vivir confinados sin notar de que debido a estabamos viviendo asi. El doctrina tiende a aislarnos el teletrabajo nunca nos hace mas libres sino mas debiles desplazandolo hacia el pelo las nuevas tecnologias, el movil, provocan que no nos miremos tanto igual que deberiamos”.

“Hay usuarios que vienen al local y comparten pizza sin embargo no la ocasion por motivo de que nunca despegan la nariz sobre la monitor. Cuando veo eso me acerco y no ha transpirado les digo que aqui podri?n besarse, acariciarse e, hasta, renir un poquito si toca, aunque que como se pasen el rato con el movil les dejo falto postre. Li?gicamente es guasa, aca el postre -tarta de chocolate con dulce sobre leche- lo regalamos a todo el ambiente, sin embargo me encanta hacerlos pensar”.

“En la memoria se nos queda aquello que hemos vivido, nunca los ultimos mensajes recibidos de WhatsApp. Falto pensamiento nos dejan sin herramientas, no somos duenos de ninguna cosa, nos convertimos en prescindibles para un universo absolutamente liberal que dispone de programada la obsolescencia luego sobre habernos exprimido ”.

Interior de Mastropiero Somos Malasana

“Malasana ha caido en las fauces sobre la especulacion”

El Mastropiero respira espiritu de la Malasana de los 80 por las cuatro costados, el de la borboteo cultural, la vida vecinal y las tiempos de el asociacionismo mas peleon que reclamaba unos derechos que se consiguieron desplazandolo hacia el pelo que, Conforme Mirta, estan hoy por hoy en retroceso. Seri­a un sitio maravillosamente anacronico.

“Este es mi barrio preferido, aquel a donde elegi vivir y no ha transpirado instalar un local. Me agrada su solera, sus edificios, su multitud, su diversidad, como ha luchado siempre… la pena que cualquier eso se vaya a desperdiciar. Esto se esta llenando sobre pijos. Los vecinos desplazandolo hacia el pelo usuarios de invariablemente se estan consiguiendo que ir por el precio de la casa. Malasana ha caido en las fauces sobre la especulacion. Los fondos sobre inversion estan sacando la esencia de la vida sobre un sitio que siempre fue lindo por ser medio barrio asi­ como vi­a pueblo”, sentencia la Mirta inmersa ella misma en la mudanza que la llevara en unos dias a instalarse lejos de estas calles de Malasana.

A las 40 anos llega Mastropiero sobre portento. Sobrevivir a la pandemia, Con El Fin De un local con un aforo de unico 22 usuarios y no ha transpirado nocturno, ha sido especialmente recio. a fuerza de consumir ahorros seri­a igual que Mirta asi­ como su vi?stago, con quien comparte direccion del empresa, lo han podido conseguir. Actualmente abren tambien las fines de semana durante todo el fecha asi­ como, por primera ocasion en su historia, cierran por tranquilidad los martes.

En las excelentes tiempos, en la pizzeria llegaron a quedar trabajando inclusive cinco individuos, ”siempre bien pagadas y con sus contratos en regla”, destaca esta vieja sindicalista, excesivamente critica con “la bajada de culotes” de los sindicatos mayoritarios ante la actual reforma laboral que saco delante en su jornada el gobierno de el PP.

Hoy, el establecimiento solo da para tener en nomina a un trabajador y Mirta no confia demasiado en que la cosa vaya a remontar “No hemos salido sobre la crisis en la que estamos inmersos desde permite 15 anos de vida. En la actualidad acontecer mileurista es un lujo cuando por aquel por lo tanto era la miseria. Igualmente, cada ocasion Existen menor vecinos y el turismo que llegue, cuando cualquier se recupere, sera un turismo low cost que nunca hace gasto en las restaurantes del barrio”.

Entrada de la pizzeria Somos Malasana

Un clasico de la avenida San Vicente Ferrer

Mastropiero lleva 18 anos de vida instalado en la cuanti­a 36 sobre la avenida San Vicente Ferrer, en el local en donde estuvo el desaparecido restaurante La Gata sitios de citas asiГЎticos legГ­timos Flora. Sin embargo a donde abrio sus puertas por primera ocasion fue en la esquina de enfrente, en la cantidad 34, en la antigua carniceria con la extendida lingote.

No obstante el comercio nunca Se comprende falto Mirta, nunca fue ella quien lo inicio, sino que se incorporo escaso luego sobre que lo montaran tres socios, a las que rapido acabaria comprando sus respectivas partes.

“Ninguno sobre nosotros tenia formacion hostelera y no ha transpirado ellos quisieron cambiar de aires. Yo, despues sobre aprender el trabajo desplazandolo hacia el pelo con un vi?stago a mi cargo, no tuve mas seleccion que continuar con lo cual, pese a que soy maestra desplazandolo hacia el pelo en Argentina trabaje igual que tal. Tampoco me arrepiento de haberlo hecho”, dice esta mujer que llego a Madrid en 1978 huyendo con lo ya que de la dictadura sobre Videla, detras de admitir un aviso de que las mismos militares que poco antes habian hecho desaparecer a su ex pareja iban a por ella.

De los “huevos” de Matanzo al folio de plata para la medicamento